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lunes, 5 de diciembre de 2011

Hermano Skinner: transmigración.

"`[...] Pero siendo un disciplinario, le atormentaba la necesidad de reprender a los vivos. Su conciencia no le permitía cerrar los ojos a los sufrimientos de la Sra. Goold, deficiente mental, ni a las iniquidades que se hacían con los imbéciles indigentes en los talleres y tenía que hacer perpetuamente sus rondas de visitas a los enfermos y los moribundos; porque los accidentes eran frecuentes entre los mineros. Estaba siempre del lado de los afligidos, nunca del lado de los felices. Se consideraba uno de los hombres peor tratados e imaginaba maldades e insolencias por todas partes. [...] Permanentemente censurado, le parecían mal los platos franceses, la ropa de vestir, todo goce, exceptuando únicamente el de escribir y escribir, largas relaciones de lugares, catálogos de antigüedades y, en especial, su gran obra sobre etimología. [...]"

                                                                                     Virginia Woolf, Diarios 1925-1930.

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